LA CIENCIA DE LA MOTRICIDADE HUMANA (CMH) Y ALGUNAS DE SUS PROBLEMÁTICAS


LA CIENCIA DE LA MOTRICIDADE HUMANA (CMH)
Y ALGUNAS DE SUS PROBLEMÁTICAS[1][2]
Dra. Eugenia Trigo
Instituto Internacional del Saber Kon-traste
Red Internacional de Investigadores en Motricidad Humana (RIIMH)

RESUMEN. El documento presenta, de manera muy sucinta, siete problemáticas que consideramos cruciales abordar de cara a la evolución de la ciencia de la motricidad humana.
PALABRAS CLAVE: motricidad, ciencia encarnada, capacidad.
RESUMO. O documento apresenta, de maneira muito resumida, sete problemáticas que acreditamos cruciais para encarar a evolução da ciência da motricidade humana.
PALAVRAS CHAVE: motricidade, ciência encarnada, capacidade.


1. La problemática de la palabra “motricidad”. Cuando preguntamos a la población en general y a la comunidad académica de cualquier área de conocimiento, qué entienden por “motricidad humana”, la respuesta  es siempre la misma (Benjumea, Castro, García, Trigo, & Zapata, 2005): movimiento, educación física, deporte, estar en forma, actividad física, inervación motora. Y raramente se habla de: intencionalidad operante, praxis creadora, energía, ciencia, trascendencia. Es decir, parece que el trabajo desarrollado por Manuel Sérgio desde hace tres décadas y las investigaciones de los colegas de la RIIMH[3] y las sociedades internacionales de motricidad humana, no han sido suficientes, o no han llegado a las personas en cuestión, o no son comprendidas, o no nos hemos sabido explicar, o la sociedad-mundo no está todavía preparada para comprender y aceptar esta nueva ciencia (otra manera de construir conocimiento pertinente y contextual), u otras variables que no viene al caso referenciar.
¿Qué hemos averiguado del por qué de esta primera problemática?
La palabra “motricidad” aparece en textos de diversa procedencia y, por tanto, con significaciones bien diferenciadas. En los textos biológicos (medicina, enfermería, educación física tendencia bio-médica) la “motricidad” se entiende como “inervación motora” y su homólogo conductual se traduce en “movimiento” como “desplazamiento de un cuerpo en el espacio”; entendiendo “cuerpo” como “objeto”, independientemente del objeto de que se trate (la res extensa cuando nos referimos al ser humano). En los textos provenientes de la psicología encontramos la palabra motricidad asociada a la psiquis y estudiamos la “psicomotricidad” en sus diversas tendencias y desarrollos. En este caso se habla de “educación a través del movimiento”, entendiendo que el ser humano aprende y desarrolla sus capacidades intelectuales (res cogitans) poniendo su cuerpo físico en movimiento (res extensa). Proveniente de la sociología se desarrolla la “sociomotricidad”, que pretende comprender las relaciones sociales que se establecen en un juego motor. Estas tres miradas o enfoques de la “motricidad”, trabajan en el paradigma de la simplicidad de la “ciencia” moderna y no se cuestiona el modelo de sociedad.
¿Y desde la Filosofía? Es aquí, dónde consideramos que hemos producido el cambio. De un cuerpo-objeto a un cuerpo-sujeto; de un ser humano fragmentado a un ser humano complejo; de un movimiento como desplazamiento en el espacio a un movimiento intencional que no siempre es observable (pensemos en el movimiento neuronal de toda acción; en la intencionalidad comunicativa de un tetrapléjico; en la meditación budista, etc.). Es de esta motricidad que hablamos en la Red Internacional de Investigadores en Motricidad Humana.

2. La problemática del concepto de “ciencia”. Con el desarrollo de la Física (de la física newtoniana a la física einsteiniana y cuántica) y de la Filosofía (de Descartes a Husserl y Merleau-Ponty) a mediados del siglo pasado, comienzan a desarrollarse las “nuevas ciencias” como una nueva “consciencia colectiva” que va, poco a poco, invadiendo las diferentes áreas de conocimiento y quebrando el paradigma simplista de la fragmentación (sujeto-objeto) al paradigma de la complejidad (intersubjetividad) o, incluso, a un no-paradigma (Berman, 1992). Es aquí que se desarrolla la Ciencia de la Motricidad Humana como una ciencia encarnada-ético-política (Trigo, 2005, 2011, 2016, 2017) y en dónde la conducta observable no se detiene en el “movimiento” como “desplazamiento de un cuerpo en el espacio” (concepción newtoniana de movimiento) sino en la “energía que impulsa a ser más” (concepción cuántica de movimiento). Es decir, desde la perspectiva de la CMH que aquí tratamos, estamos hablando de una “nueva” ciencia, desde los nuevos constructos de “ciencia” con las siguientes características:
QUÉ: El ser humano en su complejidad que se moviliza (emociona, desea, piensa, hace, intuye, imagina) desde el aquí y el ahora a la trascendencia y de ésta al aquí y al ahora, en la relación yo-otro-cosmos.
CÓMO: adentrándose en la subjetividad desde todo tipo de situación provocativa y problemas reales de la vida y el mundo.
POR QUÉ: porque el ser humano es indivisible, complejo y se construye con el otro y el universo a dónde pertenece.
PARA QUÉ: "Proyecto de Humanización en la búsqueda  de la emancipación del Ser Humano", construcción de otros mundos posibles. Proyecto ético-socio-político de revolución de los pueblos.
MOVIMIENTO = Vida, Energía, Intencionalidad, Superación.

3. La problemática del área de conocimiento. Dado que la CMH, la creó Manuel Sérgio estando estudiando el fundamento epistémico de la Educación Física, y en todos sus escritos permanece refiriéndose a ello; la CMH continúa “pegada” al área de educación física y deporte y no se difunde, investiga y expande por el mundo-de-la-vida que trata de comprender. Cuando trabajo con estudiantes y profesores de educación física, me es muy difícil hacer comprender los planteamientos ontológicos, epistémicos, metodológicos, políticos y didácticos de la CMH, quizá porque estos profesionales, independientemente de sus intencionalidades, están muy mediatizados por el concepto de motricidad proveniente de las ciencias bio-médicas (sólo hay que ver los currículum de estas licenciaturas-graduaciones) (Trigo, 1999) y es el mundo-del-movimiento-newtoniano el que los motiva en sus prácticas didácticas e investigativas. Sin embargo, cuando trabajo con estudiantes y académicos de otras áreas de conocimiento y profesiones diversas (empresas, directivos, etc.) enseguida comprenden los fundamentos y aplicaciones de la CMH al-mundo-de-la-vida y son capaces de transferir los conocimientos adquiridos a su vida personal y profesional. Es la riqueza de la ciencia de la motricidad humana, como ciencia autónoma, que no hemos, todavía, explorado, desarrollado y dado a conocer. Es la riqueza de la transversalidad que la propia CMH tiene en sus fundamentos, desde el propio Manuel Sérgio (Sérgio, 1986) y que algunos investigadores ya han comenzado a desplegar (Feitosa, Kolyniak, & Kolyniak, 2006; Genú, Simoes, Wey Moreira, & Alves, 2009; Kolyniak, 2005; Kon-Moción, 2009; Santos, 2016).

4. La problemática de confundir la motricidad como capacidad humana y la motricidad humana como ciencia. Como capacidad, la motricidad es constitutiva de todo ser humano, al igual que la creatividad, el lenguaje, lo lúdico, etc. Por lo tanto, es una potencialidad a desarrollarse a lo largo de la vida del “humanes” y que puede tener niveles diferentes en cada persona, dependiendo de su grado de evolución, contexto e intereses. De la misma manera, por ejemplo, que teniendo todos los seres humanos la potencialidad de comunicarnos por el lenguaje hablado, unos llegan a desarrollarlo más que otros, en función de características propias (neuro-biológicas) y de procesos socio-educativos (cultura). Como “ciencia”, no sólo implica el estudio de esa capacidad específica y su desarrollo (educación), sino el significado que para una determinada sociedad, implica el estudio e investigación sistemática de este específico conocimiento, y que dejamos constancia en el punto anterior.

5. La problemática de identificar la motricidad humana con la educación física. ¡No son sinónimos! Y de este problema deviene este otro: la CMH quiere sustituir la EF. Dos áreas de conocimiento diferentes, con propósitos, contenidos y didácticas distintas. Si bien, la motricidad como capacidad, como dijimos anteriormente, está presente en todo ser humano y en toda acción humana (por tanto también cuando practica educación física, deporte, danza, etc.); la motricidad como objeto de estudio (ciencia) no viene a sustituir a ninguna otra área de conocimiento, sino a colaborar en la comprensión de la complejidad del ser humano y del mundo-de-la-vida y proponer alternativas para la construcción de mundos posibles. Esto implica profesionales comprometidos con la CMH; que no sólo trabajen en su día a día, sus obligaciones, sino que se atrevan en el estudio, investigación, implementación y publicación de sus experiencias motricias.

6. La problemática de la falta de estudio y tiempo para pensar y crear. En los tiempos que corremos del “ya, para ayer”, de las comidas rápidas, la tecnología del ahora, hemos perdido la capacidad de pensar. Porque pensar no es repetir, pensar es atreverse a crear y crear es añadir un plus, un “nuevo valioso” a lo existente. Cuando revisamos tesis (maestrías y doctorados) que dicen fundamentadas en la CMH y los aportes de Manuel Sérgio, vemos más copias (citas y más citas) que conocimientos nuevos. Es como si los investigadores de esta área se hubieran quedado atrapados en los aportes de Manuel Sérgio y no fueran capaces o no quisieran avanzar. Manuel nos abrió un camino pero, como él muchas veces nos dice, ahora a ustedes les toca continuar, avanzar y modificar lo que sea pertinente en cada contexto e historia. ¡Mal favor le hacemos al creador-maestro si nos limitamos a citar sus obras! Pero, hay que conocer “toda” su obra, para poder avanzar.

7. La problemática de la confusión entre “acto”, “acción”, “actividad”, “lenguaje”, “lenguajes”. Dado que seguimos insertos en el paradigma newtoniano/cartesiano (por mucho que pensemos, escribamos que está superado), continuamos a utilizar un lenguaje (alfabético) de la metafísica griega (Echeverría, 2003). Tenemos corpóreamente separado el sujeto del objeto, la acción del sujeto que la lleva a cabo. Eso significa que pensamos que “acción” es exclusivamente la conducta observable externamente (es decir el producto) y no todo el proceso que se lleva a cabo en un sujeto cognoscente (encarnado). Acción es vida, acción es motricidad, acción es enación. Sin acción no hay sujeto, sin acción no hay vida. El pensamiento es acción, el lenguaje es acción, imaginación es acción. Sólo que no tenemos un lenguaje alfabético que nos permita estas comprensiones y los lenguajes más metafóricos y simbólicos no han sido capaces, hasta ahora, de mostrar su “fuerza” para salirnos del cartesianismo y entrar en el mundo académico por la puerta grande. Continuamos a decir “yo escribí este artículo”, como si el “artículo” (producto) fuera independiente de la persona que lo escribe (mente encarnada). ¡Un grave problema del que tardaremos muchas décadas en salir!

Creemos que, estas siete problemáticas, son los básicas para poder “salir” del bloqueo en el que todavía estamos en esta comunidad científico-política. Y no podremos avanzar mientras no los asumamos y trabajemos en su despliegue. Depende de nosotros mismos, no de otros grupos, comunidades u otras áreas de conocimiento. Somos los investigadores de la ciencia de la motricidad humana los que tenemos esa responsabilidad y compromiso.
Y una cosa más. No es solamente teorizando que caminaremos en ir más allá y ampliar la comprensión de la “motricidad”, es vivenciándola como capacidad humana en todas sus dimensiones y posibilidades. Y, desde esa vivencia, entablar diálogos interculturales con los autores de más diversa procedencia para ahondar en sus fundamentos y crear nuevos constructos que nos permitan “quebrar” el sistema-mundo actual que nos tiene esclavizados.
Tenemos que tener el coraje y la osadía para inventarnos diversas praxis creadoras que hagan mella en las personas e instituciones con las cuales interactuamos. Si somos seres complejos, encarnados, políticos (como siempre decimos), busquemos vivenciarlo y hacerlo vivenciar para que las “cosas” no se quedan en mero discurso, sino que trasciendan y sean realmente comprendidas en la interioridad de cada uno de nosotros. Sólo de esa manera, quizás, tendremos oportunidades de aportar nuestro granito de arena en pro de otros mundos mejores.


REFERENCIAS
Benjumea, M., Castro, J. A., García, C. I., Trigo, E., & Zapata, M. M. (2005). Develando los sentidos de la motricidad en Colombia. Revista educación física y deporte, 24, 41-64.
Berman, M. (1992). Cuerpo y Espíritu. La historia oculta de Occidente (R. Valenzuela, Trans. 2ª ed. Vol. 1). Santiago de Chile: Cuatro Vientos.
Feitosa, A. M., Kolyniak, C., & Kolyniak, H. (2006). Mudanzas, horizontes desde la motricidad (E. Trigo, Trans. 1ª ed.). Colombia: En-acción / Unicauca.
Genú, M., Simoes, R., Wey Moreira, W., & Alves, A. I. (2009). Motricidade Humana: Uma Metaciencia? (1ª ed. Vol. 1). Belém do Pará: UEPA.
Kolyniak, C. (2005). Propuesta para un glosario inicial para la ciencia de la motricidad humana. In E. Trigo, D. R. Hurtado & L. G. Jaramillo (Eds.), Consentido (1ª ed., pp. 29-38). Popayán-Colombia: en-acción/unicauca.
Kon-Moción. (2009). Motricidad Humana y gestión comunitaria: una propuesta curricular (1ª ed. Vol. 5). Popayán-Colombia: Unicauca/en-acción.
Santos, S. O. d. (2017). Educação do Ser-Motrício e a Práxis Criadora. (doctor), Universidade Metodista Sao Paulo, http://tede.metodista.br/jspui/handle/tede/1590.  
Sérgio, M. (1986). Motricidade humana -uma ciencia do homem! (1ª ed. Vol. 1º). Lisboa: Ministerio da Educaçao e Cultura.
Trigo, E. & Kon-traste (1999). motricidad y creatividad (1ª ed.). Barcelona: Inde.
Trigo, E. (2009). Motricidade Humana Hoje. In M. Genú, R. Simoes, W. Wey Moreira & A. I. Alves (Eds.), Motricidade humana: Uma Metaciencia? (Vol. 1, pp. 49-81). Belem do Pará: UEPA.
Trigo, E. (2011). Ciencia e investigación encarnada. España/Colombia: IISABER.
Trigo, E. y otros (2013). Procesos creativos en investigación cualitativa I y II. España/Colombia: IISABER.
Trigo, E. (2016). De la motricidad humana al paradigma Vida. España/Colombia: IISABER.
Trigo, E. (2017). Procesos creativos en investigación cualitativa III. Encarnando la investigación. España/Colombia: IISABER.




[1] Este artículo fue publicado inicialmente en Trigo, E. (2010). Some ambiguites of the science of human kinetics (CMH). Algunos equívocos de la ciencia de la motricidad humana. FIEP Bulletin, 79, 75-81. Lo que ahora presento es una actualización y ampliación.

[2] Publicado en TRISKEL - REVISTA INTERNACIONAL DE PSICOMOTRICIDADE. Editora Centro de Estudos e Pesquisas Transdisciplinares em Educação, Saúde e Esporte (CEPTESE), edición 2017, pp. 16-19.

[3] Se puede consultar una gran bibliografía sobre CMH en: www.kon-traste.com