Lenguaje y acción para la comprensión del ser


Lenguaje y acción para la comprensión del ser.
Lenguaje alfabético y corporeidad.[1]

Linguagem e ação para a compreensão do ser.
Linguagem alfabética e corporeidade.

Language and action for the whole human being`s understanding.
Alphabetical and body languages.


Dr. Daniel Fernández Manero. Universidade de Vigo
Dr. José María Pazos Couto. Universidade de Vigo
Dra. Eugenia Trigo. Instituto Internacional del Saber Kon-traste


RESUMEN
El texto pretende reflexionar sobre el concepto de lenguaje como acción y de qué manera la invención del lenguaje alfabético, desde los antiguos griegos, nos dejó en un mundo de palabras, que no siempre comprendemos corpóreamente. Se hace una presentación de los fundamentos de los diversos lenguajes, con los cuales los seres humanos, conversamos  y estamos en el mundo.
PALABRAS-CLAVE: lengua, lenguaje, lenguajear-conversar, acción, corporeidad.

RESUMO

O texto pretende refletir sobre o conceito de linguagem como ação e de que maneira a invenção da linguagem alfabética, desde os antigos gregos, nos deixou em um mundo de palavras, que nem sempre compreendemos corporeamente. Faz-se uma apresentação dos fundamentos das diversas linguagens, com as quais nós, os seres humanos, conversamos e estamos no mundo.
PALAVRAS-CHAVE: língua, linguagem, linguajar-conversar, ação, corporeidade.

Abstract
This text aims at the reflexion about the concept of language as an action and also at how the invention of the alphabetic language by the ancient greeks has left us a world of words which are sometimes hard to understand physically (through our body). The main principles of different languages are presented – they are responsible for our interaction in the world.

Key words: language, speaking, action, body language.


Tratando de entender

¿Por qué es tan difícil o complicado ponerse de acuerdo entre personas de contextos distintos que hablan el mismo idioma? ¿Por qué, en muchas ocasiones, y después de horas, meses, años de conversaciones “descubrimos” que no nos hemos entendido y vuelven a aparecer las mismas preguntas, dudas, inquietudes?
Damos por comprendido aquello que hemos discutido, analizado, escrito e incluso mostrado y enseñado a otros. Sin embargo, a la hora de las vivencias, de la praxis, de la puesta en común, surgen los malentendidos, los “tú me dijiste”, “yo dije que me habían dicho”, “yo entendí que…”. Y nos vamos a la cama con las dudas de no habernos explicado bien o de no haber comprendido lo que el hijo, la esposa, el esposo, el colega, el profesor, el vecino nos quiso explicar.
¿Por qué no es posible que los presidentes de las 194 naciones del mundo se pongan de acuerdo, en momentos de grandes crisis civilizatorias como la actual, para tomar decisiones que nos afectan a todos los humanos?, ¿es sólo cuestión de intereses económicos? ¿No habrá algo más que impide estos acuerdos de Vida para la Vida?
¿Se han detenido a pensar por qué sucede esto continuamente?
Trigo (2016) aborda diversas reflexiones sobre la situación del mundo actual y hace algunas propuestas de cambio, a través del estudio de algunos de los elementos que, daba la impresión, estaban-están impidiendo esos cambios para una vida mejor, un Buen Vivir[2] entre los distintos pueblos de la Tierra.
Pues bien, en ese estudio, nos encontramos con Echeverría (2003) que nos pone en relación con los problemas provenientes de la deriva metafísica griega, siendo uno de ellos la “invención del alfabeto” como principal lenguaje de la comunicación humana.
Según este autor, la deriva metafísica griega supone para la historia de la humanidad:
Invención del ALFABETO. Una nueva forma de comunicación. Separación del orador-lenguaje-acción.
Desplazamiento de un lenguaje de acción a un lenguaje de ideas.
El énfasis se pone no en las acciones, sino en el “ser” de las cosas.
Pasamos a hablar de los valores como ideas, no como rasgos propios de las acciones de los sabios y de los valientes.
El relato épico fue siendo sustituido por el tratado.

Y, nos preguntamos entonces, ¿de qué manera se comunicaban los pueblos antiguos?, ¿cómo fue el proceso de evolución de la lengua en la historia de la humanidad?
Llegados a este punto, nos topamos con el gran, olvidado y retomado Vico (1995, p. 65-71), que nos explica que la lengua evolucionó en tres edades:

Lengua Muda, mediante signos o cuerpos que tenían una relación natural con las ideas que querían significar. Lengua jeroglífica, o bien sagrada o secreta. Por actos mudos, correspondiente a las religiones, a las cuales importa más observarlas que comentarlas.
Lengua Heroica, mediante enseñas históricas, es decir, por semejanzas, comparaciones, imágenes, metáforas y descripciones naturales. Lengua simbólica,  o por semejanzas.
Lengua Humana, por voces convenidas por los pueblos, de las cual éstos son señores absolutos, propia de las repúblicas populares y los Estados monárquicos, porque los pueblos dan sentido a las leyes, a las que deben atenerse junto con la plebe también los nobles. Lengua epistolar, o sea, vulgar, que les servía para los usos cotidianos de su vida.

El mismo autor explica también que a cada edad de la Lengua corresponde tres especies de gobierno, conformes a tres especies de naturalezas civiles, que cambian en el curso que hacen las naciones y una jurisprudencia acorde[3].
Comenzamos a entender que debíamos estar atrapados, de alguna manera, en el lenguaje alfabético (lengua humana de Vico) y ésta nos impedía entendernos como Dasein, como seres corpóreos, ya que habíamos caído en el juego del lenguaje-razón o lenguaje del ser[4] y nos habíamos fragmentado del lenguaje-acción.
Como nos dice Pániker (2001, p.380): “desgraciadamente nuestro lenguaje es todavía aristotélico-cartesiano, y nuestro modo de explicar lo trascendente echa mano de herramientas (metáforas) del año de la catapún”.
Fossa & Araya-Velez (2017) basándose en Bülher (1934) afirman que el lenguaje humano es un fenómeno holístico que involucra sensaciones corporales en las que sus primeras formas son de naturaleza no estrictamente verbal, afirmando que “la expresividad humana no solo se manifiesta en la expresión de signos lingüísticos sino también en movimientos corporales”.
Nos dimos a la tarea, entonces, de estudiar a fondo los conceptos de Dasein heideggeriano, de corporeidad (Merleau-Ponty, Zubiri, Laín Entralgo, Manuel Sérgio) y de acción blonderiano, así como la problemática de la deriva metafísica griega, para ver si conseguíamos “atrapar” el problema de raíz y de esa manera, poder avanzar en las investigaciones y en las propuestas pedagógicas.

Dasein / Corporeidad

El fenómeno primario de la existencia humana es el Dasein[5], ser-en-el-mundo.
No hay un ser que no esté en el mundo, ni un mundo que no lo sea para un ser. Ambos se constituyen en simultaneidad y por referencia al otro. La posibilidad misma de hablar de ser y de mundo, por separado, como de sujeto y de objeto, es derivativa de este fenómeno primario de ser-en-el-mundo Echeverría (2003, p.191).

Dasein fue traducido y desarrollado posteriormente por corporeidad en los textos de los fenomenólogos y filósofos franceses como Merleau-Ponty, españoles Zubiri y Laín Entralgo y el portugués Manuel Sérgio.
Si somos corporeidad, si somos seres de emociones y es desde las emociones que podemos ser-en-el-mundo, ¿por qué continuamos atrapados en el mundo de la razón?, ¿por qué seguimos pensando y actuando en consecuencia que es la razón la que nos mueve?, ¿por qué continuamos viviendo en el “pienso luego existo” si la misma ciencia occidental ya ultrapasó estos posicionamientos?
Es como si, el legado griego-cartesiano, hubiera sido/es tan “intenso” que se nos quedó impregnado en la piel y no somos capaces de colocarnos en lugares-otros, desde los cuales podamos crear otros mundos posibles, otras formas-de-ser-y-estar-en-el-mundo.
Vivimos fragmentados al tiempo que estudiamos y escribimos textos integrados, referenciamos autores que nos muestran el “error de Descartes” (Damásio, 1995) y nos abren caminos de reflexión vivenciada y de ciencia/s e investigación encarnada (Trigo, 2011) ¿Qué más necesitamos para aprender? ¿Por qué es tan difícil salirnos de los caminos establecidos desde hace más de cuatrocientos años?
(Bauman, 2016) lo tiene claro cuando manifiesta:
“La antigua forma de hacer las cosas ya no funciona, pero aún no hemos encontrado la nueva forma de funcionar. Así que hay un vacío entre las reglas que ya no sirven y las que aún tenemos que imaginar”
Y, cuando se le pregunta por cuánto durará esta etapa civilizatoria, a lo que él denomina ´interregno´, responde:
Menos tiempo del que tardaron nuestros antecesores en crear un objeto punzante con el que penetrar otras sustancias. Y, aun así, tardaron otras decenas de miles de años en inventar un agujero en el que meter un palo y construir un hacha... Creo que nosotros tardaremos menos. Pero aun así será más tiempo del que la gente querría.
Por tanto, ¿qué nos queda por hacer? Seguir reflexionando el mundo actual y proponiendo caminos de salida, tomando consciencia y atreviéndonos a mostrar rutas otras, interrogantes otros con la confianza y esperanza que estamos sembrando y que algún día la historia de la humanidad lo reconocerá.
Negándonos a “jugar el juego” de la comodidad, del status quo, de las producciones académicas que dejan todo en el mismo lugar. Atrevernos a ser autores y a formar autores, no consumidores de información y redes sociales. Ser corpóreo significa comprometerme con el mundo y con el mundo co-crear acciones significativas para “romper” los paradigmas establecidos. ¡Tener coraje, ilusión, alegría y tesón! (Gil, 2013).

LENGUAJE/S – LENGUAJEAR – CONVERSAR - LA PROBLEMÁTICA DE LA LENGUA - EL LENGUAJE ES ACCIÓN[6]

Según la Real Academia Española Lenguaje (del prov. lenguatge) es 1) Conjunto de sonidos articulados con que el hombre manifiesta lo que piensa o siente. 2) lengua (sistema de comunicación verbal). 3) Manera de expresarse. (Lenguaje culto, grosero, sencillo, técnico, forense, vulgar.)  4) Estilo y modo de hablar y escribir de cada persona en particular. 5) Uso del habla o facultad de hablar. 6) Conjunto de señales que dan a entender algo. (El lenguaje de los ojos, el de las flores.)  7)  Conjunto de signos y reglas que permite la comunicación con un ordenador (DRAE, 2014).
Tres sinónimos de lenguaje son lengua, habla e idioma. Lengua (del lat. lingua) es: 1) Órgano muscular situado en la cavidad de la boca de los vertebrados y que sirve para gustación, para deglutir y para modular los sonidos que les son propios. 2) Sistema de comunicación verbal y casi siempre escrito, propio de una comunidad humana. 3) Sistema lingüístico cuyos hablantes reconocen modelos de buena expresión. 4) Sistema lingüístico considerado en su estructura. 5) Vocabulario y gramática propios y característicos de una época, de un escritor o de un grupo social... 10) intérprete (de lenguas). 11) Facultad de hablar.  Habla. (Del lat. fabŭla). Hace referencia a 1) Facultad de hablar. 2) Acción de hablar. 3) Manera especial de hablar. 4) Realización lingüística, por oposición a la lengua como sistema. 5) Acto individual del ejercicio del lenguaje, producido al elegir determinados signos, entre los que ofrece la lengua, mediante su realización oral o escrita. 6) Sistema lingüístico de una comarca, localidad o colectividad, con rasgos propios dentro de otro sistema más extenso. 7)  Razonamiento, oración, arenga. El término Idioma. (Del lat. idiōma, y este del gr.  δίωμα, propiedad privada). Representa: 1)   Lengua de un pueblo o nación, o común a varios. 2) Modo particular de hablar de algunos o en algunas ocasiones (Ibid).
Para superar la problemática lingüística que tenemos con los conceptos (lengua, lenguaje), el biólogo chileno Maturana (2003) crea el concepto de LENGUAJEAR, neologismo que hace referencia al acto de estar en el lenguaje sin asociar tal acto al habla, como sería con la palabra hablar. El lenguaje como fenómeno biológico y proceso no tiene lugar en el cuerpo (sistema nervioso) de los participantes en él, sino en el espacio de coordinaciones conductuales consensuales que se constituyen en el fluir de sus encuentros corporales.
Y del lenguajear transfiere al Conversar, significando un fluir entrelazado de lenguajear y emocionar. Siendo la Conversación fluir en conversar en una red particular de lenguajear y emocionar.
Es decir, somos seres corpóreos y como tal fluimos en conversaciones a través de nuestro lenguajear y emocionar. Solamente somos y estamos en el mundo lenguajeando, interactuando con los otros a través de las formas diversas de ese interactuar. Lo hacemos danzando, pintando, jugando, hablando, escribiendo, poetizando, musicalizando.
Al haber estado atrapados en el lenguaje alfabético como el “lenguaje serio”, nos hemos despegado de nuestra corporeidad para reducirnos a nuestra racionalidad. Es por eso, que pensamos que solamente hablando o escribiendo podemos crear ideas.
Pero, ¿no es cierto que, en muchas ocasiones, nos aparecen ideas cuando cantamos o bailamos o escuchamos música o pintamos?, ¿no es cierto que, muchas veces, nos levantamos con un ¡eureka!, por haber soñado con algo que nos despierta la imaginación dormida? ¿No es así como muchos genios de la humanidad han desarrollado sus descubrimientos?
¿Y qué significan las frases “pensamiento es acción” o “lenguaje es acción”? Nada más que no hay un sujeto (agente) detrás de una acción. Toda acción es lenguaje, todo lenguaje es acción. Esto es claro cuando lenguajemos con los lenguajes no alfabéticos, porque “vibramos al unísono”, porque nos sentimos plenos, armónicos, uno-con-el-mundo. Pero parece que no es tan claro cuando hablamos y más cuando escribimos.
Ejemplo: “Yo escribí esta carta”, indica que hay un “yo” detrás de la acción de “escribir esta carta”. “El agente es una ficción, el hacer es todo”. La acción y el sujeto (el “yo”) que ejecuta la acción no pueden separarse. Sin acciones no hay “yo” y sin “yo” no hay acciones (Echeverría, 2003, p.153-155).
El lenguaje alfabético nos hace malas pasadas, porque ha sido creado para argumentar, nombrar, categorizar. Porque el lenguaje alfabético (oral y escrito) es un lenguaje conceptual, argumentativo y origina más confusiones que entendimientos, cuando partimos de contextos diversos.
Y no nos damos cuenta que, al no pensar en el contexto en que estamos lenguajeando, podemos estar creyendo que nos interpretan a la manera cómo nosotros interpretamos. Es por eso que Echeverría (2003) recurriendo a (Wittgenstein, 1988) y (Maturana, 2003) nos advierte que el que escucha es quien realmente interpreta. De ahí que, si no nos ponemos de acuerdo en el contexto del lenguajear, podamos estar interpretando cosas diferentes en la conversación.
A medida que avanzamos en nuestro desarrollo ontológico, el lenguaje alfabético va tomando mayor relevancia, y se van disimulando las demás formas de comunicación, al revés que en la infancia donde predominan el cuerpo y las emociones sobre las palabras, por ser estas más primitivas (Aleman, Martinez, Alemán, & Ruiz, 2005).
Y si esto sucede, dentro de una misma comunidad lingüística, ¿qué no sucederá en el lenguajear-conversar entre comunidades corpóreas diferentes?
Tenemos un problema de lenguaje alfabético. Ahí el desafío para afrontar y enfrentar nuevos problemas investigativos y de desarrollo de los distintos lenguajes como posibilidades de co-creación de conocimiento. Debemos aprender los códigos específicos de cada lenguaje para ser capaces de interpretarnos en nuestras corporeidades diversas y en nuestros diferentes lenguajeares. Y es que el mensaje verbal, a veces más que expresar con precisión, oculta el verdadero mensaje que queremos transmitir.

Tipo de Lenguajes

Por las anteriores significaciones, se puede decantar que el lenguaje es la mediación que los seres humanos empleamos para comunicarnos, para lo cual usamos gestos, sonidos verbales, signos escritos y otros códigos lógicos y analógicos que poseen un significado. En una concepción más amplia, es cualquier procedimiento que sirve para comunicarse, para entrar en conversaciones.
¿Cuáles son entonces esos códigos que utilizamos para comunicarnos-conversarnos? Siendo fieles a nuestros planteamientos, escritos e investigaciones anteriores vamos a desarrollar en estas páginas, las estructuras básicas de los diferentes lenguajes o las diversas manifestaciones corpóreas con las cuales el ser humano se comunica consigo mismo, con los otros o con el ambiente.
Siguiendo con un texto anterior (Bohórquez & Trigo, 2006), que explicaba la simbología del número siete para abordar el tema de la corporeidad y los siete cuerpos, decimos que los seres humanos nos comunicamos a través de siete lenguajes. Unos operan o pueden operar simultáneamente, mientras que otros lo hacen secuencialmente. Veamos un primer resumen en el cuadro nº 1:

Cuadro 1 - Relación entre sentidos, cuerpos, inteligencias, lenguajes

SENTIDOS
CUERPOS
INTELIGENCIAS
LENGUAJES
VISTA
OIDO
OLFATO
GUSTO
TACTO
KINESTÉSICO
INTUICIÓN
FÍSICO
MENTAL
EMOCIONAL
TRASCENDENTE
CULTURAL
MÁGICO
INCONSCIENTE
EMOCIONAL (interpersonal
Intrapersonal)
LINGUÍSTICA
LÓGICA
MUSICAL
ESPACIAL
CINESTÉSICA
NATURAL
ORAL
ESCRITO
MUSICAL
PLÁSTICO
GESTUAL
SILENCIO
ONÍRICO

Desde la perspectiva de las ciencias cognitivas y neurofenomenológicas, en que nos ubicamos, el ser humano conoce a través de sus sentidos y desenvuelve sus procesos de vida en interacción con el medio ambiente a partir de poner en “tensión” todo su organismo (mente) para encontrar las mejores opciones de sobrevivencia y buen vivir. Estos estudios, vinieron a romper con la tradición cognitivista de un cerebro que piensa y un cuerpo que hace, para hablarnos de una mente-orgánica que organiza los distintos sistemas en función de las necesidades cambiantes de la vida.
Como destacan Ramos & Conde (2015, p.73) “la traducción de los movimientos no-verbales se debe hacer sobre la base de su congruencia con la comunicación verbal, de manera que la comunicación total resulte en si misma coherente”.
La ruptura del paradigma cartesiano, nos “obliga” a re-pensar y re-pensarnos. Re-pensar el “orden natural” de las cosas dadas, para ubicarnos en el “orden natural” de las cosas posibles. Nos obliga a no pensar en categorías establecidas a priori (Zemelman, 1996) y aventurarnos a SER. Si somos seres de conversaciones, hemos de desenredar y comprender la magnitud de los distintos lenguajes que nos permiten esa conservación, para re-aprender a convivir en la diferencia.
Hasta ahora, la comunicación “buena”, “culta” era una: la que se establecía a través del lenguaje lógico de las palabras, el lenguaje alfabético y dentro de él, el lenguaje más valorado era-es el lenguaje escrito. Culturas, pueblos en que dominan otras formas de ser-en-el-mundo y por ende de conversaciones han sido tildadas de “poco inteligentes”, “sub-desarrolladas” y han quedado relegadas a meras “curiosidades” dentro del planeta.

En tanto unidad de comunicación y relación, lo corporal reúne todas las posibilidades del cuerpo como lenguaje y herramienta de significación: gestos, postura, expresiones, ideas, afectos, sensaciones, sensualidad, expresiones emocionales, contacto visual, táctil y corporal con otros, sexualidad, palabra, voz, volumen. (Gómez & Cifuentes, 2015, p.77).

Visibilizar, analizar, estudiar e investigar las posibilidades de todos los lenguajes humanos es un desafío para este milenio en pro de una interrelación planetaria que nos permita ir transitando hacia espacios de paz, convivencia y co-creación de otros mundos posibles.
Desde esta perspectiva, hemos aventurado un primer acercamiento a los elementos que constituyen estos siete lenguajes con el ánimo de, conociendo lo constituyente, podamos re-conocer-nos y reconocer al otro diferente y además podamos conocer los aspectos básicos con los cuales los seres humanos creamos.


SÍNTESIS
¡Mucho por comprender! ¡Mucho por estudiar corpóreamente! ¡Mucho por atrevernos a crear desde propuestas y perspectivas diferentes!
El lenguaje humano es un fenómeno muy amplio que abarca las diferentes dimensiones de la persona, siendo muchas veces confuso y/o difícil de comprender. El recorrido es complejo y requiere un estudio antropo-filosófico de la historia humana desde diversas perspectivas, pues comprender en lenguaje en su sentido más amplio supone profundizar a ahondar en el verdadero sentido de la existencia humana.
Solamente lo conseguiremos si vamos atrás en la historia a “encontrar” la “falla geológica” y fundamentada en ello, tener el coraje y la osadía de movernos por paradigmas más abiertos y contextuales que nos permitan continuar co-creando Vida para la Vida de todos los seres con quienes compartimos el Planeta Tierra y el Universo. ¿Estamos dispuestos?


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Dr. José María Pazos Couto. Profesor Universidade de Vigo. Doctor por la Universidad de Santiago de Compostela. Es autor de diversos libros y artículos científicos en revistas nacionales e internacionales (chema3@uvigo.es).
Dra. Eugenia Trigo. Doctora por la Universidade da Coruña. Instituto Internacional del Saber Kon-traste. Es autora de diversos libros y artículos científicos en revistas nacionales e internacionales (etrigoa@gmail.com).



[1] Publicado en: Revista COCAR, Belém, Edição Especial N.4 p. 57 a 72 – Jul./Dez. 2017
Programa de Pós-graduação Educação em Educação da UEPA
http://páginas.uepa.br/seer/index.php/cocar
ISSN: 2237-0315
[2] “El Buen Vivir o Sumak Kansay es una propuesta indígena de los países de Bolivia, Ecuador y Perú para entender y fomentar la relación del hombre y la mujer con la naturaleza, pero también con la historia, la sociedad y la democracia. Se trata también de una condición del gobierno de Buthán, donde han incluido el índice de felicidad en el producto interior bruto, siendo ésta una posibilidad de vincular al hombre y la mujer con la naturaleza mediante el respeto. Asimismo busca fomentar la ética en la convivencia humana y pensar libremente un “contrato social” para contrarrestar y neutralizar la violencia del sistema capitalista” (Rojas, 201, p. 24).
[3] “La primera fue una teología mística, que tuvo lugar en el tiempo en que los gentiles eran dirigidos por los dioses; cuyos sabios fueron los poetas teólogos que interpretaban los misterios de los oráculos, que en todas las naciones se fijaron en versos […]. La segunda fue la jurisprudencia heroica, toda ella escrupulosidad de palabras (de la que se halla que ejemplo el prudente Ulises), la cual apuntaba a la que por los jurisconsultos romanos fue llamada aequitas civilis y nosotros llamamos “razón de Estado”, por la cual, debido a sus cortas ideas, consideraron que les pertenecía de forma natural el derecho de todo cuando y cual se hubiese explicado con palabras […]. La última jurisprudencia fue la de la equidad natural, que reina naturalmente en las repúblicas libres, donde los pueblos, para el bien particular de cada uno, que es igual en todos, sin entenderlo, son conducidos a ordenar leyes universales” (Vico, 1995, p. 68-69).
[4] El “Lenguaje del ser” implicó (basado en Echeverría, 2003): Se desatan las fuerzas de la reflexión; se desatan las fuerzas del pensamiento racional; se inventó la filosofía; se desarrolla el pensamiento científico; se desarrolla la lógica del pensamiento verdadero; nace la racionalidad, como marca del pensamiento occidental; hicimos de un tipo de acción –el PENSAR- la reina de todas las acciones, y las separamos de todas las demás, consideradas “inferiores”; nos olvidamos que “el pensamiento es acción”; distinción entre teoría y práctica; cambiamos nuestra comprensión de nosotros mismos, nuestra comprensión de los seres humanos; el “ser humano es un ente racional”; asumimos que los seres humanos eran capaces de conocer, mediante la razón, el verdadero ser de todo lo que les rodeaba.

[5] Dasein. Vocablo alemán heideggeriano difícil de traducir. Apunta al particular modo de ser que es el humano. El modo de ser que es característicamente humano. Dasein es ser-en-el-mundo. Fenómeno unitario, un dato primario, que requiere ser visto como un todo y no descompuesto en partes que luego se juntan.

[6] Para Blondel, “La acción es la síntesis del conocer, del querer y del ser, el vínculo del compuesto humano, que no se puede escindir sin destruir todo lo que se ha escindido. Es el punto preciso donde convergen: el mundo del pensamiento, el mundo moral y el mundo de la ciencia. Si no se unieran en la acción, todo estaría perdido” (Viau, 2012). La acción nos constituye como el tipo de persona que somos y que llegaremos a ser. La acción humana es actividad más interpretación.